Cruzamos catastros oficiales, imágenes satelitales y registros públicos para documentar lo que le pasa al territorio colombiano — y para que nadie pueda decir después que no había manera de saberlo.
Superpusimos el catastro minero de la ANM con los focos de calor satelitales de la NASA para el departamento del Tolima. El resultado: 22 municipios donde la actividad minera y los incendios recientes coinciden en el mismo territorio, con Chaparral, San Luis e Ibagué a la cabeza.
Catastro minero, solicitudes y títulos frente al uso real del suelo.
Focos de calor satelitales y su relación con actividades productivas.
Próximamente — en fase de recolección de datos.
Próximamente — en fase de recolección de datos.
Cada caso documentado cruza al menos dos fuentes independientes de datos públicos. Los casos marcados como pendientes están en fase de recolección y no se publican hasta tener evidencia verificable.
Cruce del catastro minero de la Agencia Nacional de Minería (solicitudes y títulos vigentes) con los focos de calor detectados por los sensores VIIRS y MODIS de la NASA, recortados al límite departamental del Tolima y agregados por municipio.
El mapa muestra 22 de 47 municipios con ambas señales presentes a la vez. Antes de insinuar una relación, la sometimos a dos pruebas estadísticas independientes — el resultado no la respalda.
Mann-Whitney U sobre las distancias foco↔polígono minero más cercano: p=0,26 (sin diferencia significativa frente al azar). Los focos de calor de estos 7 días no están más cerca de las zonas mineras de lo que estarían si cayeran al azar dentro del departamento — si acaso, ligeramente menos. Esto no descarta un caso puntual (Coyaima, por ejemplo, combina alta minería y muchos incendios), pero sí descarta un patrón general en el Tolima. Es un resultado de una ventana corta de 7 días de datos satelitales; no lo extrapolamos a una conclusión sobre causalidad ni a otros departamentos.
En fase de recolección de imágenes satelitales y verificación de fuentes. Se publicará cuando tengamos datos con la misma trazabilidad que el caso Tolima.
Recolectando registros de concesiones de la autoridad ambiental y cruzándolos con caudales reportados. Aún sin fecha de publicación.
No publicamos una cifra que no podamos rastrear hasta su fuente. Así construimos cada investigación, de principio a fin.
Catastros, sensores satelitales y registros públicos de entidades como la ANM, el DANE o la NASA — nunca denuncias sin respaldo documental. Cada dato publicado incluye su fuente exacta.
Un solo dato nunca cuenta la historia completa. Por eso cada caso combina como mínimo dos fuentes que no dependen entre sí — por ejemplo, catastro minero terrestre y detección satelital de calor — antes de señalar una coincidencia.
Una solicitud minera vigente no es una autorización de explotación. Un foco de calor es una detección de temperatura, no la confirmación de un incendio ni de su causa. Publicamos esas salvedades junto a cada cifra, no en la letra pequeña.
Cada mapa y cada cifra puede volver a calcularse desde las mismas fuentes públicas. Si una investigación no se puede reproducir, no se publica.
Que dos fenómenos coincidan en un mapa no significa que estén relacionados. Cuando una coincidencia parece sugerir una historia, la sometemos a una prueba estadística antes de publicarla — y si la prueba no la respalda, lo decimos igual. Así lo hicimos con la hipótesis de correlación entre minería e incendios en el caso Tolima.
¿Tienes información, datos o un caso que merece ser cruzado con evidencia? Escríbenos. Leemos cada mensaje, y si tu caso tiene fuentes verificables, puede convertirse en la próxima investigación publicada.
También recibimos correcciones: si encuentras un error en alguno de nuestros datos, dínoslo — lo corregimos y lo dejamos anotado.